Este es uno de los métodos más potentes.
Ingredientes:
- 1 gota de aceite esencial de orégano.
- 1 cucharadita de aceite portador (coco, oliva o almendra).
Preparación: Mezcla ambos aceites.
Uso: Lava y seca bien la uña, aplica la mezcla con un hisopo y deja actuar de 20 a 30 minutos. Repite este procedimiento una vez al día.
2. Infusión Concentrada de Orégano
Esta es una excelente alternativa si no puedes conseguir aceite esencial.
Preparación:
- 2 cucharadas de orégano seco.
- 1 taza de agua.
Hervir el orégano en agua durante 10 minutos.
Uso: Deja enfriar, moja un algodón con la infusión y aplica sobre la uña afectada dos veces al día.
3. Baño de Pies con Orégano y Vinagre
Ideal para infecciones más extensas.
Ingredientes:
- 1 litro de infusión de orégano.
- ½ taza de vinagre de manzana.
- Agua tibia.
Uso: Mezcla todos los ingredientes y remoja los pies durante 15 a 20 minutos. Realiza este baño 3 a 4 veces por semana.
4. Orégano con Bicarbonato de Sodio
Este remedio ayuda a cambiar el pH y frenar el crecimiento de los hongos.
Preparación:
- Infusión de orégano.
- 1 cucharadita de bicarbonato.
Aplica esta mezcla con un algodón sobre la uña limpia dos veces al día.
5. Ungüento Casero de Orégano
Ingredientes:
- 1 taza de aceite de coco.
- 2 cucharadas de orégano seco.
Preparación: Calienta el aceite a baño María, añade el orégano y deja reposar 24 horas. Cuela y guarda el ungüento.
Uso: Aplica diariamente sobre la uña afectada.