Comodidad y naturalidad
En numerosas situaciones, el cruce de piernas simplemente indica comodidad. Si la postura es relajada, con movimientos fluidos y cambios ocasionales de lado, suele reflejar tranquilidad, confianza y una actitud distendida frente a la conversación o al entorno.
El cuerpo suele “apuntar” hacia lo que llama la atención. Si, al cruzar las piernas, la rodilla y los pies se orientan hacia la otra persona, puede interpretarse como disposición a escuchar y participar. Si apuntan en sentido opuesto, quizá exista prisa, distracción o deseo de cambiar de tema.
Hay quienes cruzan las piernas de forma estable y elegante para proyectar presencia, dominio del espacio y autocontrol. En contextos formales, esta postura puede acompañarse de espalda recta, mentón alineado y manos relajadas, reforzando una imagen de seguridad personal.
Para obtener las instrucciones completas, vaya a la página siguiente o haga clic en el botón Abrir (>) y no olvide compartirlo con sus amigos en Facebook.